En la conversación, Gabilondo desarma la frase con una precisión que cabe en un suspiro: “No podías leer los libros que querías, no podías ver las películas que querías, no podías divorciarte, no podías amar a quien quisieras”. Y remata con un dato que sorprende incluso a quienes conocen bien la época: “La radio dejó de tener la obligación de conectar con Radio Nacional de España un año y medio después de morirse Franco”.
Mira que hace fáciles de entender las cosas este hombre. No sé todas, pero estas sí que se las he oído en ocasiones y es muy bueno.