@victor@taquiones.net lo mejor es cuando cuenta que una vez que sumergen el avión, con todos los costes de desensamblado y transporte, se dan cuenta de que el sitio era un asco y no servía para el buceo ni para nada.
Son esas cosas que me encantaría saber cómo se han aprobado y de qué manera convencieron a los que soltaban la pasta para que lo hicieran sin estudios previos.