Pues otro más. ¿No hay algún mecanismo para dar apoyo a estos futuros asesinos y torturadores y que consigan de alguna manera darse cuenta del daño que pueden llegar a causar? Terapias obligadas donde se les explique hasta que les entre en esa cabeza de homínido que sus parejas
nunca fueron suyas y que asuman su pérdida. Algo así.
Es que son bombas andantes las que van por ahí y sabemos que tarde o temprano explotaran. Y no nos preocupamos de desactivarlas. Y no lo entiendo.