He leído suficiente ciencia ficción como para plantearme seriamente para qué coño necesitamos una entidad artificial autoconsciente. Es que si se parece en algo a nosotros vamos de culo con la idea. ¿No tendrá dramas, traumas, envidias, amores, odios, ansias, ínfulas, pretensiones...?
Me mata de la pereza. Y estos capullos ahora nos dicen que, pobres, sus programas sufren. Tiramos del cable y reiniciamos y verás como dejan de sufrir.